Leticia, Amazonas – 2 de febrero de 2026
La muerte del soldado Héctor David Díaz Madrid, de 19 años y oriundo de Santa Marta (Magdalena), ocurrida el pasado 16 de enero en la Base Militar Permanente Tarapacá, ha generado conmoción y serias dudas en su familia, que denuncia presuntos maltratos, amenazas y negligencia médica.
Según el Ejército Nacional, el joven consultó el puesto de salud de la unidad la mañana del 16 de enero por malestar general. Fue diagnosticado con malaria —enfermedad endémica en la región—, recibió tratamiento y fue dado de alta. Horas después presentó desmayo y convulsiones; al ser trasladado nuevamente al centro médico llegó sin signos vitales alrededor de las 7:00 p.m.
La Vigésima Sexta Brigada de Selva informó que se activaron todos los protocolos institucionales y que el caso se encuentra en Medicina Legal a la espera del dictamen definitivo de la causa de muerte. El comandante de la brigada, general Edilberto Cortés Moncada, señaló que se adelantan indagaciones internas por las denuncias de posibles maltratos, aunque hasta el momento no se han reportado quejas formales por parte de otros soldados en la base.
Sin embargo, la familia del soldado presenta una versión muy distinta. Afirman que Héctor David había denunciado en repetidas ocasiones maltratos físicos y verbales por parte de un cabo y un sargento, incluyendo obligarlo a hacer ejercicios extremos bajo la lluvia, comer barro y ser privado de alimentación. Según sus relatos, meses antes de su muerte el joven recibió una amenaza explícita: “él salía, pero salía muerto”.
Los padres también reportan lesiones visibles en el cuerpo al recibirlo en Santa Marta el 21 de enero: inflamación facial, hematomas, golpes en boca y nudillos, orejas oscurecidas y una herida con puntos en el cuello. Aseguran que el joven era muy activo físicamente (practicaba calistenia, parkour, boxeo y buceo) y nunca había presentado problemas de salud graves.
La familia critica la falta de información oficial: aseguran que recibieron versiones contradictorias (primero sobredosis, luego malaria) sin entrega de documentos médicos ni el informe de Medicina Legal. La madre relató que se enteró de la muerte por una llamada propia al batallón, sin que la institución los contactara previamente.
“A mi hijo lo mataron”, afirmó el padre, Héctor Díaz, en diálogo con medios nacionales. Exigen una investigación imparcial y transparente sobre las posibles amenazas, los maltratos denunciados y la atención médica recibida.
El caso permanece bajo investigación por parte de las autoridades militares y Medicina Legal. Amazonas News Radio seguirá informando sobre cualquier avance en el esclarecimiento de los hechos.
(Créditos: información basada en reporte de El Tiempo y declaraciones de familiares y Ejército Nacional)


