Mientras la cápsula Orion de la misión Artemis II surca el camino de regreso a la Tierra tras romper récords de distancia y completar un flyby lunar (sobrevuelo lunar, es una maniobra espacial en la que una nave pasa cerca de la Luna sin entrar en órbita ni aterrizar.) que nadie había logrado en más de 50 años, dos ingenieras colombianas tienen en sus manos el éxito de una de las fases más críticas de la operación: llevar sanos y salvos a los cuatro astronautas de vuelta a casa.
Liliana Villarreal, nacida en Cartagena, es la Directora de Aterrizaje y Recuperación de la NASA. Desde el Centro Espacial Kennedy, ella lidera todo el operativo que coordinará el amerizaje de Orion en el Océano Pacífico y el rescate de la tripulación (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen). Su equipo ya entrena simulaciones intensivas para garantizar que, cuando la cápsula toque el agua tras soportar temperaturas cercanas a los 2.700 °C en la reentrada, todo salga perfecto.
Por su parte, Diana Trujillo, oriunda de Cali, actúa como Directora de Vuelo en el Centro Espacial Johnson en Houston. Ella es la voz que, desde la sala de control, toma decisiones en tiempo real sobre la trayectoria, la seguridad de los astronautas y cada ajuste tecnológico durante el viaje de ida y regreso. Trujillo, quien llegó a Estados Unidos a los 17 años con poco más de 300 dólares y sin dominar el inglés, ya había dejado huella como líder en la misión del rover Perseverance en Marte. Ahora es una de las figuras clave en el retorno tripulado a la órbita lunar.
La misión Artemis II despegó el 1 de abril de 2026 desde Florida. En los últimos días ha batido el récord de Apolo 13 al alejarse más de 252.000 millas de la Tierra y se acercó a solo 4.067 millas de la superficie lunar, la mayor proximidad en más de medio siglo. Este miércoles la nave ya inició su regreso y se espera el amerizaje para el viernes 10 de abril frente a las costas de San Diego.
Estas dos colombianas no solo participan: están al frente de operaciones que definen si la misión se convierte en un triunfo histórico o en un riesgo innecesario. Villarreal lleva en la NASA desde 2007 y fue clave en la integración del cohete SLS y la cápsula Orion en Artemis I. Trujillo, además de su rol técnico, se ha convertido en un símbolo de inspiración para millones de latinos en STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics en inglés – es un enfoque educativo interdisciplinario que integra Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
“De la sucursal del cielo a dirigir la Luna”, como dirían en las redes. Dos mujeres que crecieron soñando entre el Caribe y el Valle del Cauca hoy deciden cómo la humanidad vuelve a pisar (aunque sea de lejos) nuestro satélite natural.
Este no es solo un logro de la NASA. Es una demostración poderosa de que el talento colombiano, cuando se le da oportunidad, llega hasta donde nadie más ha llegado.
¿Qué sigue? El amerizaje del viernes pondrá a prueba el liderazgo de Liliana Villarreal en el Pacífico y la coordinación impecable de Diana Trujillo desde Houston. El mundo entero estará mirando.
¿De Cali y Cartagena al espacio? Ya no es un sueño. Es realidad. Y está sucediendo ahora.

